Toca el tema preventivo del órgano genital femenino, para hacerlo práctico y ameno, estaremos dividiendo el tema preventivo en anatomía normal y funcional. El tema correspondiente a anticonceptivos estaremos dándole un trato especial en otro capítulo.

En Anatomía normal al igual que en mamas estaremos revisando el tema según el grupo de edad para hacerlo integral y para el grupo etario hasta la pubertad la prevención genital en ambos sexos viene dada por descubrir y alertar sobre la forma, disposición y regularidad de esos órganos externos: en caso de las hembras, que los labios estén separados, que sean simétricos, que no presenten orificios adicionales al uretral y vaginal, que no existan protuberancias o lesiones ocupando espacios en periné. En varones la prevención genital radica en correr y descubrir el glande haciendo retracción del prepucio, alertando ante la imposibilidad de hacerlo para corregir por medio quirúrgico ese problema (fimosis), y con la ubicación del orificio uretral que debe estar en la punta del glande y no fuera de ese lugar (epispadia e hipospadia). Otro dato de interés para varones es la ubicación y forma de los testículos y sus bolsas que puede ser asiento de patologías como testículo no descendido (criptorquidea) y hernias. Para cerrar el grupo etario nos queda la prevención de accidentes y traumatismos.

Otro nivel de prevención genital está en la pubertad – adolescencia, viene dada por el inicio de los cambios sexuales secundarios y la actividad funcional; en los varones es importante observar el desarrollo y especialmente las curvaturas anormales (enfermedad de Peyronie) y las emergencias por torceduras de testículo. En las hembras la prevención viene dada por dos temas, uno es la primera regla (menarquia) y la aparición de los primeros “flujos” que se notan en la primera patología porque no mancha de sangre y se va desarrollando una bola o pelota en la región de la vagina (himen imperforado o coalescencia de ninfas) y en el segundo caso porque comienza a manchar la ropa interior o a presentar además de las manchas un olor no habitual.

El nivel prevención genital de edad juvenil y adulto joven indudablemente es el tema de las infecciones genitales y menos el sangramiento coital (sinusorragia) para las que ya han “parido” es importante la restitución de los planos perineales luego de la episiotomía, que es el corte al tejido perineal en el momento del parto para aumentar el diámetro del canal de parto. La mala cicatrización o vicios de cicatriz en esa herida traen como consecuencia: deformidad en la horquilla vaginal, dolor durante la relación sexual (dispareunia) y falta de tensión muscular o apretar durante el coito. Adicionalmente es causa de mucha queja por la sensación permanente de humedad vaginal. El siguiente nivel de prevención genital viene dado por la más importante actividad preventiva y es la Citología vaginal, el control anual de cuello uterino o el Papanicolaou. Consiste en una prueba sencilla, no dolorosa, cíclica, preventiva y de un alto nivel pronóstico (citología.com@gmail.com) que permite a la paciente estar en contacto preventivo desde una inspección anual de sus genitales externos, hasta el control y seguimiento de la evolución citológica de su cuello Uterino.  La citología consiste en tomar una muestra de tejido celular epitelial o de recubierta del cuello Uterino observando los cambios internos que tenga el núcleo celular y su comportamiento en la unión de los tejidos a nivel de ese órgano. Es tan importante este estudio, que es considerado la prueba preventiva anticancerosa por excelencia; y es que descubre el cáncer antes de aparecer como entidad morfológica. El diseño estructural y arquitectónico de las células en el cuello Uterino es tal, que cualquier cambio existente entre un año de control se observa y se puede tratar.

La prevención genital se puede iniciar en cualquier momento. No existe una edad en la cual se determine el inicio o se finalice este estudio, por lo general se recomienda que una vez la mujer inicie su vida sexual activa, se realice el estudio citológico en ciclos de 12 meses entre ellos. La citología vaginal puede realizarse también por medio de una muestra extraída con hisopo en forma de pool vaginal en pacientes púberes tengan o no vida sexual, en este caso como el caso de las mujeres adultas o mayores que no tengan vida sexual o pacientes que por alguna razón no tienen el órgano femenino Uterino, igualmente se recoge y evidencia las células descamadas en el fondo vaginal.

La mayoría de gobiernos disponen en sus servicios de salud pública el control y toma de la muestra de citología vaginal como una medida de control preventivo para el control del cáncer de cuello Uterino. En teoría: cualquier centro de salud con atención ginecológica se realiza la toma de la muestra y su reporte en un promedio de 15 a 21 días de tomada.

La prueba además da reportes de la presencia de otras células y más específicamente  sobre el estado inflamatorio del órgano sin que este reporte tenga alguna relación directa sobre la presencia o no de enfermedad cancerosa. Toda vez el especialista que analiza el resultado tiene en ese momento un instrumento extraordinario para hacer diagnóstico y tratamiento. En resumen: es una prueba sencilla, no dolorosa, económica y de alto valor diagnóstico preventivo. Conviene realizarla.

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